Documento sin título

Boletín del mes

suscribete
MENSAJES DADOS POR LA REINA DE LA PAZ EN 2016.

Yo soy la Reina de la Paz

 

Mensaje Anual del 25 de Diciembre a Jakov Kolo

 “Queridos hijos, hoy en este día de gracia, de manera especial os invito a orar por la paz. Hijos, yo he venido aquí como la Reina de la Paz y os he invitado muchas veces a orar por la paz. Pero hijos, vuestros corazones están inquietos. El pecado os impide abriros completamente a la gracia y a la paz que Dios desea daros. Para vivir la paz, hijos míos, es necesario que ante todo tengáis paz en vuestros corazones y os entreguéis por completo a Dios y a Su voluntad. No busquéis la paz y la felicidad en las cosas de este mundo, porque todo eso es pasajero. Tended hacia la verdadera misericordia y paz que provienen solamente de Dios, y solo de esa manera vuestros corazones estarán llenos de una alegría verdadera; solo de esa forma vosotros podréis convertiros en testigos de la paz en este mundo inquieto. Yo soy vuestra Madre e intercedo ante mi Hijo por cada uno de vosotros. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”.

 

Mensaje del 25 de Diciembre

“¡Queridos hijos! Con gran alegría hoy os traigo a mi Hijo Jesús para que Él os dé Su paz. Abrid vuestras corazones, hijos míos, y estad alegres para que podáis recibirla. El Cielo está con vosotros y lucha por la paz en vuestros corazones, en las familias y en el mundo, y vosotros, hijos míos, ayudad con vuestras oraciones para que así sea. Os bendigo con mi Hijo Jesús y os invito a no perder la esperanza y a que vuestra mirada y corazón estén siempre dirigidos hacia el Cielo y la eternidad. De esa manera estaréis abiertos a Dios y a Sus planes. Gracias por haber respondido a mi llamada".

 

Mensaje del 2 de Diciembre

Queridos hijos, mi Corazón materno llora mientras miro lo que hacen mis hijos. Los pecados se multiplican, la pureza del alma es cada vez menos importante, se olvida a mi Hijo, y se adora siempre menos y mis hijos son perseguidos. Por eso, hijos míos, apóstoles de mi amor, con el alma y con el corazón, invoquen el Nombre de mi Hijo; Él tendrá palabras de luz para ustedes. Él se manifiesta a ustedes, parte el Pan con ustedes y les da palabras de amor para que las transformen en obras de misericordia y, de este modo, lleguen a ser testigos de la verdad. Por eso, hijos míos, no tengan miedo. Permitan que mi Hijo esté en ustedes; Él se servirá de ustedes para atender a aquellos que están heridos y para convertir a las almas perdidas. Por eso, hijos míos, regresen a la oración del Rosario. Récenlo con sentimientos de bondad, de sacrificio y de misericordia. Oren no solo con las palabras, sino también con obras de misericordia; oren con amor hacia todas las personas. Mi Hijo, con su Sacrificio, ha enaltecido el amor; por eso, vivan con Él para tener fuerza y esperanza, para tener el amor que es vida y que conduce a la vida eterna. Por ese amor de Dios también yo estoy con ustedes y los seguiré guiando con amor materno. Les doy las gracias”

 

Mensaje del 25 de Noviembre

“Queridos hijos! También hoy los invito a regresar a la oración. En este tiempo de gracia, Dios me ha permitido que los guíe hacia la santidad y hacia una vida simple, para que en las pequeñas cosas descubran a Dios Creador, se enamoren de Él y su vida sea un agradecimiento al Altísimo por todo lo que Él les da. Hijitos, que su vida sea un don en amor para los demás y Dios los bendecirá. Y ustedes testimonien sin interés, por amor hacia Dios. Yo estoy con ustedes e intercedo ante mi Hijo por todos ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado."

Mensaje del 2 de Noviembre

“Queridos hijos, para mi Corazón materno, es una gran alegría venir y manifestarme a ustedes. Esto es un regalo de mi Hijo para ustedes y para los que vendrán.

Como Madre los invito: amen a mi Hijo por encima de todo. Para que puedan amarlo con todo el corazón deben conocerlo; y lo conocerán por medio de la oración. Oren con el corazón y con sentimiento. Orar significa pensar en Su amor y en Su sacrificio. Orar significa amar, dar, sufrir y ofrecer. Hijos míos, los invito a ser apóstoles del amor y de la oración. Hijos míos, este es un tiempo de vigilia. En esta vigilia los invito al amor, a la oración y a la confianza.

Mi Corazón materno desea que, cuando mi Hijo mire en sus corazones, vea en ellos confianza y amor incondicionales. El amor unido de mis apóstoles vivirá, vencerá y desenmascarará el mal. Hijos míos, yo fui el cáliz del Hombre-Dios, fui instrumento de Dios, y por eso, apóstoles míos, los invito a que sean cáliz del amor puro y sincero de mi Hijo. Los invito a ser un instrumento para que, quienes no han conocido el amor de Dios y nunca han amado, comprendan, acepten y se salven. ¡Les doy las gracias!"

 

Mensaje del 25 de Octubre

“Queridos hijos! Hoy los invito: ¡oren por la paz! Dejen de lado el egoísmo y vivan los mensajes que les doy. Sin ellos no pueden cambiar su vida. Al vivir la oración, ustedes tendrán paz. Al vivir en paz, sentirán la necesidad de dar testimonio, porque descubrirán a Dios a quien ahora sienten distante. Por eso, hijitos, oren, oren, oren y permitan a Dios que entre en sus corazones. Regresen al ayuno y a la confesión, a fin de que puedan vencer el mal en ustedes y en torno a ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado."

 

Mensaje del 2 de Octubre

“Queridos hijos, el Espíritu Santo, por el Padre Celestial, me ha hecho Madre, la Madre de Jesús y con esto, también la Madre de ustedes. Por eso vengo para escucharlos, para abrirles mis brazos maternos, para darles mi Corazón y para invitarlos a permanecer conmigo. Porque desde lo alto de la Cruz mi Hijo los ha confiado a mí. Pero lamentablemente, muchos hijos míos no han conocido el amor de mi Hijo y muchos no desean conocerlo. ¡Oh hijos míos!, qué mal hacen aquellos que, para poder creer necesitan ver o razonar. Por eso hijos míos, apóstoles míos, en el silencio de su corazón, escuchen la voz de mi Hijo, para que el corazón de ustedes sea Su morada, para que no sea un corazón oscuro ni triste, sino iluminado por la luz de mi Hijo. Con la fe busquen la esperanza, porque la fe es la vida del alma. Nuevamente los invito: oren. Oren para poder vivir la fe en humildad, en la paz del alma e iluminados por la luz. Hijos míos, no se esfuercen en comprender todo de una vez, porque tampoco yo comprendía todo, sin embargo, he amado y he creído en las palabras divinas que mi Hijo decía, Él, que ha sido la primera luz y el origen de la redención. Apóstoles de mi amor, ustedes que oran, que se sacrifican, ustedes que aman y no juzgan, vayan y difundan la verdad: las palabras de mi Hijo, el Evangelio, porque ustedes son el evangelio vivo, ustedes son los rayos de la luz de mi Hijo. Mi Hijo y yo estaremos a su lado, los alentaremos y los pondremos a prueba. Hijos míos, pidan siempre la bendición de aquellos, y solo de aquellos, cuyas manos ha bendecido mi Hijo, de sus pastores. ¡Les doy las gracias!"

 

Mensaje del 25 de Septiembre

“Queridos hijos! Hoy los invito a la oración. Que la oración sea vida para ustedes. Solamente así su corazón se llenará de paz y alegría. Dios estará cerca de ustedes, y ustedes lo sentirán en su corazón como un amigo. Hablarán con Él como con alguien que ya conocen e, hijos míos, sentirán la necesidad de testimoniar, porque Jesús estará en su corazón y ustedes estarán unidos en Él. Yo estoy con ustedes y los amo a todos con mi amor materno. Gracias por haber respondido a mi llamada"

 

Mensaje del 2 de Septiembre

"Queridos hijos, por voluntad de mi Hijo y por mi amor materno, vengo a ustedes, mis hijos, y especialmente por aquellos que no han conocido el amor de mi Hijo. A ustedes les doy mi amor materno y les traigo la bendición de mi Hijo. Vengo a ustedes que en mí piensan, que me invocan. ¿Tienen corazones puros y abiertos? ¿Ven los dones, los signos de mi presencia y de mi amor? Hijos míos, en su vida terrena, actúen siguiendo mi ejemplo. Mi vida ha sido dolor, silencio y una inmensa fe y confianza en el Padre Celestial. Nada sucede por casualidad: ni el dolor ni la alegría, ni el sufrimiento ni el amor. Todas estas son gracias que mi Hijo les da y que los conducen a la vida eterna. Mi Hijo pide de ustedes amor y oración en Él. Amar y orar en Él -y yo como Madre se los enseñaré-, significa: orar en el silencio de vuestra alma, y no solo recitando con los labios. Este es el gesto más pequeño y hermoso que pueden realizar en nombre de mi Hijo: esto es paciencia, misericordia, aceptación del dolor y el sacrificio realizado por los otros. Hijos míos, mi Hijo los mira. Oren para que ustedes también puedan ver Su Rostro, para que este pueda ser revelado a ustedes. Hijos míos, yo les revelo la única y auténtica verdad; oren para que puedan comprenderla y para que puedan difundir el amor y la esperanza; para que puedan ser apóstoles de mi amor. De manera especial, mi Corazón materno ama a los pastores; oren por sus manos benditas. ¡Les doy las gracias!"

 

Mensaje del 25 de Agosto

“Queridos hijos! Hoy quiero compartir con ustedes la alegría del Cielo. Ustedes, hijitos, abran la puerta del corazón a fin de que en su corazón crezca la esperanza, la paz y el amor que solo Dios da. Hijitos, están demasiado apegados a la Tierra y a las cosas terrenales, por eso Satanás los agita como el viento lo hace con las olas del mar. Por lo tanto, que la cadena de su vida sea la oración con el corazón y la adoración a mi Hijo Jesús. Entreguen a Él su futuro para que en Él sean alegría y ejemplo para los demás con sus vidas. Gracias por haber respondido a mi llamado." 

 

Mensaje del 2 de Agosto

“Queridos hijos, he venido a ustedes, en medio de ustedes, para que me den sus preocupaciones, para que las presente a mi Hijo e interceda ante Él por ustedes y vuestro bien. Sé que cada uno de ustedes tiene sus preocupaciones, sus pruebas; por eso los invito maternalmente: vengan a la Mesa de mi Hijo. Él, por ustedes, parte el pan, se da a ustedes, les da la esperanza. A ustedes les pide más fe, más esperanza y más vitalidad. Pide vuestra lucha interior contra el egoísmo, contra el juicio y las debilidades humanas. Por eso yo, como Madre, les digo: oren, porque la oración les da la fuerza para la lucha interior. Mi Hijo, de pequeño, me decía a menudo que muchos me habrían amado y llamado Madre. Yo, aquí en medio de ustedes, siento amor y les doy las gracias. Por medio de este amor, ruego a mi Hijo para que ninguno de ustedes, hijos míos, vuelva a casa igual que antes, para que lleven siempre más esperanza, misericordia y amor; para que sean apóstoles del amor, aquellos que con su vida testimoniarán que el Padre Celestial es fuente de vida y no de muerte. Queridos hijos, nuevamente y maternalmente les pido: oren por los elegidos de mi Hijo, por sus manos bendecidas, por sus pastores, para que puedan predicar a mi Hijo siempre con más amor, y así obrar conversiones. ¡Les doy las gracias!”.

 

Mensaje del 25 de Julio

”¡Queridos hijos! Los miro y los veo perdidos, y no tienen oración ni alegría en el corazón. Hijitos, regresen a la oración y pongan a Dios en el primer lugar y no al hombre. No pierdan la esperanza que les traigo. Hijitos, que este tiempo sea para ustedes, buscar cada día más a Dios en el silencio de su corazón y oren, oren, oren hasta que la oración se convierta en alegría para ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado..!” 

 

Mensaje del 2 de Julio

“Queridos hijos, mi presencia viva y real entre ustedes, tiene que hacerlos felices, debido al gran amor de mi Hijo. Él me envía entre ustedes para que con mi amor maternal les dé seguridad, para que comprendan que el dolor y la alegría, el sufrimiento y el amor, hacen que vuestra alma viva intensamente; para invitarlos nuevamente a glorificar el Corazón de Jesús, el corazón de la fe: la Eucaristía. Mi Hijo, día a día, a través de los siglos, retorna vivo en medio de ustedes, regresa a ustedes, aunque en verdad, nunca los ha abandonado. Cuando uno de ustedes, mis hijos, regresa a Él, mi Corazón materno exulta de alegría. Por eso, hijos míos, regresen a la Eucaristía, a mi Hijo. El camino hacia mi Hijo es difícil, lleno de renuncias, pero al final está siempre la luz. Yo comprendo vuestros dolores y sufrimientos, y con amor maternal, enjugo vuestras lágrimas. Confíen en mi Hijo, porque Él hará por ustedes lo que ni siquiera sabrían pedir. Ustedes, hijos míos, deben preocuparse solo por el alma, porque ella es lo único que les pertenece en la Tierra. Sucia o limpia, la tendrán que  presentar ante el Padre Celestial. Recuerden: la fe en el amor de mi Hijo siempre es recompensada. Les pido que oren, de manera especial, por quienes mi Hijo ha llamado a vivir según Él y a amar a su rebaño. ¡Les doy las gracias!"

 

Mensaje del 25 de Junio

"¡Queridos hijos! Dad gracias a Dios conmigo por el don de poder estar con vosotros. Orad, hijos míos, y vivid los Mandamientos de Dios para que seáis felices en la Tierra. Hoy, en este día de gracia, deseo daros mi bendición maternal de paz y de amor. Intercedo por vosotros ante mi Hijo y os invito a perseverar en la oración para que con vosotros pueda realizar mis planes. Gracias por haber respondido a mi llamada."

 

Mensaje del 2 de Junio

“Queridos hijos, como Madre de la Iglesia, como su Madre, sonrío mientras los veo venir a mí, cómo se reúnen en torno a mí y cómo me buscan. Mis venidas entre ustedes son prueba de cuánto el Cielo los ama. Ellas les muestran el camino hacia la vida eterna, hacia la salvación. Apóstoles míos, ustedes que se esfuerzan en tener un corazón puro y a mi Hijo en él, están en el buen camino. Ustedes que buscan a mi Hijo, buscan el buen camino. Él dejó muchos signos de Su amor. Él dejó esperanza. Es fácil encontrarlo si están dispuestos al sacrificio y la penitencia, si tienen paciencia, misericordia y amor por su prójimo. Muchos de mis hijos no ven y no escuchan porque no quieren. No aceptan mis palabras ni mis obras, pero mi Hijo, a través de mi, los invita a todos. Su Espíritu ilumina a todos mis hijos en la luz del Padre Celestial, en la comunión del Cielo y la tierra, en el amor recíproco. Porque el amor llama al amor y hace que las obras sean más importantes que las palabras. Por tanto, apóstoles míos, oren por su Iglesia, ámenla y hagan obras de amor. Por cuanto haya sido traicionada y herida, ella está aquí, porque proviene del Padre Celestial. ¡Oren por sus pastores!, para que ustedes puedan ver en ellos la grandeza del amor de mi Hijo. ¡Les doy las gracias!”.

Mensaje del 25 de Mayo

"¡Queridos hijos! Mi presencia es un don de Dios para todos vosotros y un estímulo a la conversión. Satanás es fuerte y quiere poner desorden e inquietud en vuestros corazones y pensamientos. Por eso, vosotros, hijos míos, orad para que el Espíritu Santo os guíe por el verdadero camino de la alegría y de la paz. Yo estoy con vosotros e intercedo ante mi Hijo por vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada"

Mensaje del 2 de Mayo

“Hijos míos, mi Corazón materno desea su sincera conversión y fe firme para que puedan transmitir el amor y la paz a todos aquellos que los rodean. Pero, hijos míos, no lo olviden: cada uno de ustedes es un mundo único ante el Padre Celestial; por eso, permitan que la obra incesante del Espíritu Santo actúe en ustedes. Sean, hijos míos, espiritualmente puros. En la espiritualidad está la belleza: todo lo que es espiritual está vivo y es muy hermoso. No olviden que en la Eucaristía, que es el corazón de la fe, mi Hijo está siempre con ustedes, viene a ustedes y parte el pan con ustedes porque, hijos míos, Él ha muerto por ustedes, ha resucitado y viene nuevamente. Estas palabras mías ustedes las conocen porque son la verdad y la verdad no cambia; solo que muchos hijos míos la han olvidado. Hijos míos, mis palabras no son ni antiguas ni nuevas, son eternas. Por eso los invito, hijos míos, a mirar bien los signos de los tiempos, a recoger las cruces despedazadas y a ser apóstoles de la Revelación. ¡Les doy las gracias!”. 

 

Mensaje del 25 de Abril

"Queridos hijos, mi Corazón Inmaculado sangra al mirarlos a ustedes en el pecado y en hábitos pecaminosos. Los estoy llamando: regresen a Dios y a la oración para que sean felices en la Tierra. Dios los llama a través de mí para que sus corazones sean esperanza y alegría para todos los que están lejos. Que mi llamado sea un bálsamo para el alma y el corazón a fin de que glorifiquen a Dios Creador, que los ama y los llama a la eternidad. Hijitos, la vida es breve, aprovechen este tiempo para hacer el bien. Gracias por haber respondido a mi llamado." 

 

Mensaje del 2 de Abril

"Queridos hijos, no tengáis corazones duros, cerrados y llenos de temor. Permitid a mi amor materno iluminaros y llenaros de amor y de esperanza, para que yo, como Madre, pueda aliviar vuestros dolores, porque los conozco y los he experimentado. El dolor eleva y es la oración más grande. Mi Hijo ama de manera especial a los que padecen dolores. Él me ha enviado para que os los alivie y para traeros esperanza. Confiad en Él. Sé que para vosotros es difícil, porque a vuestro alrededor veis cada vez más tiniebla. Hijos míos, es necesario dispersarla con la oración y el amor. Quien ora y ama no teme, tiene esperanza y amor misericordioso, ve la luz y ve a mi Hijo. Como apóstoles míos, os llamo para que intentéis ser ejemplo de amor misericordioso y de esperanza. Orad siempre para tener cada vez más amor, porque el amor misericordioso trae la luz que dispersa toda tiniebla, trae a mi Hijo. No tengáis miedo, no estáis solos: yo estoy con vosotros. Os pido que oréis por vuestros pastores, para que en todo momento tengan amor, para que obren con amor hacia mi Hijo, por medio de Él y en su memoria. Os doy las gracias".

 

Mensaje del 25 de Marzo

“Queridos hijos! Hoy les traigo mi amor. Dios me ha permitido amarlos y por amor llamarlos a la conversión. Hijitos, ustedes son pobres en el amor y aún no han comprendido que mi Hijo Jesús por amor dio su vida para salvarlos y darles la vida eterna. Por eso oren, hijitos, oren para que en la oración comprendan el amor de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” 

 

Mensaje Anual del 18 de Marzo a Mirjana

“Con un corazón materno lleno de amor hacia ustedes, mis hijos, deseo enseñarles la plena confianza en Dios Padre. Deseo que aprendan a seguir la voluntad de Dios mirándose y escuchándose interiormente. Deseo que aprendan a confiar infinitamente en Su gracia y en Su amor, como yo siempre he confiado. Por eso, hijos míos, purifiquen sus corazones. Libérense de todo lo que los ata únicamente a lo terrenal y permitan a lo divino dar forma a su vida a través de su oración y sacrificio; que en sus corazones esté presente el Reino de Dios; que comiencen a vivir a partir de Dios Padre; que procuren caminar siempre con mi Hijo. Y para todo esto, hijos míos, deben ser pobres en espíritu y estar llenos de amor y de misericordia. Deben tener corazones puros y simples, y estar siempre dispuestos a servir. Hijos míos, escúchenme, hablo en nombre de su salvación. ¡Les doy las gracias!”

 

Mensaje del 2 de Marzo

"Queridos hijos, mi llegada en medio de ustedes es un regalo del Padre Celestial para ustedes. Por Su amor vengo a ayudarlos a encontrar el camino hacia la verdad, a encontrar el camino hacia mi Hijo. Vengo a confirmarles la verdad. Quiero recordarles las palabras de mi Hijo. Él ha pronunciado palabras de salvación para todo el mundo, palabras de amor para todos, amor que demostró con Su sacrificio. Pero hoy en día muchos de mis hijos no lo conocen, no desean conocerlo, son indiferentes. A causa de su indiferencia mi corazón sufre dolorosamente. Mi Hijo ha estado siempre en el Padre. Al nacer trajo lo divino, y de mí recibió lo humano. Con Él llegó la Palabra entre nosotros. Con Él llegó la luz del mundo, que penetra en los corazones, los ilumina y los llena de amor y de consuelo. Hijos míos, mi Hijo puedo ser visto por todos los que lo aman, porque Su rostro se ve en las almas que están llenas de Su amor. Por lo tanto, hijos míos, apóstoles míos, escúchenme: dejen la vanidad y el egoísmo, ustedes no viven solo para lo terrenal, lo material. Amen a mi Hijo, y hagan que los demás vean Su rostro en vuestro amor por Él. Yo los ayudaré a conocerlo cada vez más y les hablaré de Él. Les doy las gracias."

 

Mensaje del 25 de Febrero

“Queridos hijos, en este tiempo de gracia los invito a todos a la conversión. Hijos míos, ustedes aman poco y oran aún menos. Están perdidos y no saben cuál es su propósito. Tomen la cruz, miren a Jesús y síganlo. Él se entrega a ustedes hasta la muerte en la cruz, porque Él los ama. Hijos míos, los invito a regresar a la oración con el corazón, para que en la oración puedan encontrar la esperanza y el sentido de su existencia. Yo estoy con ustedes y oro por ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

 

Mensaje del 2 de Febrero

“Queridos hijos, los he invitado y los invito nuevamente a conocer a mi Hijo, a conocer la Verdad. Yo estoy con ustedes y oro para que lo logren. Hijos míos, ustedes deben orar mucho para tener cada vez más amor y paciencia, para saber soportar el sacrificio y ser pobres en espíritu. Mi Hijo, por medio del Espíritu Santo, está siempre con ustedes. Su Iglesia nace en cada corazón que lo conoce. Oren para que puedan conocer a mi Hijo, oren para que vuestra alma sea toda una con Él. ¡Esto es la oración, este es el amor que atrae a los demás y que a ustedes los hace mis apóstoles! Los miro con amor, con amor maternal. Los conozco, conozco sus dolores y aflicciones, porque yo también he sufrido en silencio. Mi fe me dio amor y esperanza. Repito: la Resurrección de mi Hijo y mi Asunción al Cielo son para ustedes esperanza y amor. Por lo tanto, hijos míos, oren para conocer la verdad, para tener una fe firme, que guíe sus corazones y sepa transformar sus sufrimientos y dolores en amor y esperanza. ¡Les doy las gracias!"

 

Mensaje del 25 de Enero

"Queridos hijos! También hoy los invito a todos a la oración. Sin la oración no pueden vivir, porque la oración es la cadena que los acerca a Dios. Por eso, hijitos, en la humildad del corazón regresen a Dios y a sus Mandamientos para que puedan decir con todo el corazón: ‘así en la Tierra como en el Cielo’. Ustedes, hijitos, son libres para que en libertad se decidan por Dios o contra Él. Vean cómo Satanás quiere arrastrarlos al pecado y a la esclavitud. Por eso, hijitos, regresen a mi Corazón para que yo los pueda conducir a mi Hijo Jesús, que es el Camino, la Verdad y la Vida. Gracias por haber respondido a mi llamado."

Mensaje del 2 deEnero

"Queridos hijos, como Madre me siento feliz de estar en medio de ustedes, porque deseo hablarles nuevamente de las palabras de mi Hijo y de Su amor. Espero que me acepten con el corazón, porque las palabras de mi Hijo y Su amor, son la única luz y esperanza en la oscuridad del presente. Esta es la única verdad, y ustedes, que la aceptarán y la vivirán, tendrán corazones puros y humildes. Mi Hijo ama a los puros y a los humildes. Los corazones puros y humildes dan vida a las palabras de mi Hijo: las viven, las difunden y buscan la forma  de que todos las escuchen. Las palabras de mi Hijo hacen renacer a quienes las escuchan, las palabras de mi Hijo hacen que regresen el amor y la esperanza. Por eso, mis queridos apóstoles, hijos míos, vivan las palabras de mi Hijo. Ámense como Él los ha amado. Ámense en Su nombre y en Su memoria. La Iglesia progresa y crece gracias a aquellos que escuchan las palabras de mi Hijo, gracias a aquellos que aman, gracias a aquellos que sufren y padecen en silencio y en la esperanza de la redención definitiva. Por eso queridos hijos míos, que las palabras de mi Hijo y Su amor estén en el primer y último pensamiento del día. ¡Les doy las gracias!”

 
 
Documento sin título




CORAZA DE SAN PATRICIO

Me envuelvo hoy día y ato a mí una fuerza poderosa: la invocación de la Santísima Trinidad, la Fe de las Tres Divinas Personas, la confesión de la unidad del Divino Creador del Universo. Me envuelvo hoy día y ato a mí la fuerza de Jesucristo, Hijo de María siempre virgen .......

 
Documento sin título
e